El gobierno llegó a un histórico acuerdo y logró un alivio significativo de la deuda

Martín Guzmán y Alberto Fernández negociaron y llegaron a un acuerdo con los tres principales grupos de acreedores.

 

El gobierno nacional anunció durante la madrugada de ayer que llegó a un acuerdo de reestructuración de la deuda con tres grupos de acreedores clave, para canjear 66.300 millones de dólares de títulos emitidos en el extranjero.

Asimismo, indicó que extendió hasta el 24 de este mes el plazo de adhesión de los acreedores para realizar el canje. El nuevo planteamiento alcanzado por las partes coloca la recuperación para los acreedores por encima de los 54 dólares por cada 100, mejorando los plazos de pago. Sería de 54,8, lo que representa una reducción de 45%.

“Lo que ahorramos de pagar lo vamos a destinar al crecimiento y desarrollo”, enfatizó el presidente Alberto Fernández sobre el acuerdo, que le hace ahorrar a la Argentina 37.800 millones de dolares. La noticia fue bienvenida por los mercados ya que hubo fuerte suba en Wall Street de acciones y bonos argentinos.

La cartera que conduce Martín Guzmán informó que llegó a un acuerdo con los representantes del Grupo Ad Hoc de Bonistas Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Bonistas del Canje y otros tenedores.

Esto “les permitirá a los miembros de los tres grupos de acreedores apoyar la propuesta de reestructuración de deuda de Argentina y otorgarle a la República un alivio de deuda significativo”, destacó el comunicado.

Para llegar a este acuerdo, el gobierno “ajustará algunas de las fechas de pago, sin aumentar el monto total de los pagos de capital o los pagos de interés” que el Estado se compromete a realizar “y mejorando al mismo tiempo el valor de la propuesta para la comunidad acreedora”.

En el equipo económico de Guzmán plantearon desde el inicio de las negociaciones que la prioridad es lograr una reestructuración que cuide la sustentabilidad financiera. Esto implica que los acreedores no pierdan con este canje sino que moderen su tasa de rentabilidad.

La posibilidad de finalizar en forma exitosa la negociación de la deuda abre un nuevo panorama para el país en materia financiera y económica, sobre todo por el probable aflojamiento de las presiones de los bonistas desarrolladas a través de los más poderosos medios de comunicación de la Argentina.

Entre los principales resultados que se esperan a partir del cierre del acuerdo se destaca la menor presión cambiaria (reducción de la brecha entre el dólar comercial y el tipo de cambio implícito en lo bonos). La brecha fue uno de los principales problemas de los últimos meses para acumular reservas internacionales del superávit comercial.

La diferencia entre las cotizaciones del tipo de cambio comercial y el financiero agravó la reticencia de los exportadores a liquidar sus ventas en el extranjero y fortaleció las maniobras de los importadores para aumentar su demanda de divisas, a pesar de tener un menor flujo de compras por la caída del consumo interno.

El próximo paso será la  negociación con el FMI

Tras haber despejado el terreno en el plano de la deuda con los acreedores privados, el próximo paso del gobierno en pos de la sustentabilidad será ir tras la renegociación del acuerdo con el FMI, a través del cual la Argentina debe 47.000 millones de dólares (a los que se suman unos 2.100 millones de deuda con el Club de París).

El gobierno priorizó la renegociación de la deuda con los privados en el cronograma, si bien en el momento más álgido de las negociaciones con los acreedores no había descartado invertir las prioridades. Guzmán expresó que el nuevo plan que se negociará con el FMI será un programa diseñado por el gobierno argentino, que tendrá “condiciones que no resulten recesivas” para la economía del país, durante el último encuentro formal con inversores y empresarios en el foro organizado por el Atlantic Council.

Allí precisó que el programa anterior suscripto por la administración de Mauricio Macri, suponía erróneamente que la contracción fiscal y la monetaria restaurarían la confianza en el país.

El último acuerdo que la Argentina suscribió con el FMI se encuentra suspendido, por lo que buscará renegociar otro programa donde una de las alternativas de máxima es obtener un acuerdo con un flujo de desembolsos netos favorables al país, que le permitan repagar el préstamo y a la vez acelerar la recuperación y la estabilización macroeconómica, según especulan economistas del sector privado.

El cronograma de pagos con el Fondo implican vencimientos para los próximos dos años, ya que el grueso de los pagos de 47.000 millones de dólares se concentra a partir de 2021 hasta el 2023.

Los puntos centrales
  • La Argentina ajustará algunas de las fechas de pago contempladas para los nuevos bonos, sin aumentar el monto total de los pagos de capital e interés.
  • Las fechas de pago sobre los nuevos bonos serán el 9 de enero y el 9 de julio de 2021, en lugar del 4 de marzo y el 4 de septiembre del año próximo.
  • Los nuevos títulos comenzarán a amortizar en enero de 2025 y vencerán en julio de 2029.
  • Los nuevos bonos 2030 en dólares y en euros comenzarán a amortizar en julio de 2024 y vencerán en julio de 2030.
  • Los nuevos títulos 2038 en dólares y en euros a ser emitidos como contraprestación por los bonos de descuento existentes comenzarán a amortizar en julio de 2027 y vencerán en enero de 2038.
  • La propuesta argentina que permitió el acuerdo estipula un valor presente neto de 54,8 dólares por cada lámina de 100 dólares.
  • Más allá del acuerdo, el gobierno solicitó una nueva extensión de plazos hasta el 24 de agosto para resolver y sumar, en ese lapso, la adhesión de la mayor cantidad de acreedores.
  • La fecha de anuncio de resultados será el 28 de agosto o lo antes posible de allí en adelante, y las fechas de ejecución, de entrada en vigor y de liquidación continuarán siendo el 4 de septiembre o lo antes posible de allí en adelante.

Hubo un amplio apoyo de los gobernadores

Al menos quince gobernadores, además del de Misiones, de provincias argentinas expresaron su acompañamiento al acuerdo logrado por el gobierno nacional con los tenedores de deuda. Los gobernadores de Chaco, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Río Negro, La Pampa, San Juan, Neuquén, Catamarca, Corrientes, Jujuy, Tucumán, Mendoza, Entre Ríos, Santa Cruz y Chubut ofrecieron su apoyo al acuerdo alcanzado y se mostraron optimistas sobre las perspectivas futuras en ese sentido.

Efectos positivos a nivel cambiario luego del pacto

Los efectos positivos del acuerdo se sintieron también a nivel cambiario. El dólar oficial descomprimió la presión sobre el blue y los dólares bursátiles. El dólar paralelo bajó ocho pesos a lo largo de la jornada de ayer: se vendía a $128 en las cuevas del microcentro porteño, luego de una fuerte suba la semana pasada. Así, la brecha con el dólar oficial se redujo a 67%.

El riesgo país recortó un leve 0,4% y se posicionó en 2.111 puntos básicos. El lunes se había desplomado 6,6 por ciento.

Grupos de bonistas llamaron al resto a aceptar el canje

Los tres principales grupos de acreedores de Argentina dijeron ayer en un comunicado que estaban complacidos de haber alcanzado un principio de acuerdo para la reestructuración de la deuda y pidieron a todos los tenedores de bonos que apoyen la oferta revisada del gobierno. “El acuerdo es un buen resultado para todos los participantes y ofrece una propuesta que todos los acreedores deberían apoyar”, enfatizaron los grupos en un comunicado conjunto.
Fuente: El Territorio

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